Como predijo Elisa, Tasia tubo un duro entrenamiento esa tarde. Cada vez dominaba mejor las armas incluso comenzó a tener algo de puntería con el arco , pero tenía que compaginar los entrenamientos con los estudios y pronto empezarían las misiones. Tenía que poner un orden en su vida pero no sabía como.
Sonó el despertador. Tasia pegó un salto y tiró su libro de Economía que tenía en el pecho. Estuvo casi toda la noche estudiando para el examen que tenía hoy a primera hora.
Después de ducharse abrió su armario y cogió lo primero que vio. Unos pitillos blancos, una camiseta azul de manga corta con un hombro caído y unas manoletinas negras a juego con el cinturón que se había puesto en la cintura solo para adornar y los pendientes. Cuando bajo las escaleras su hermana la esperaba en la entrada.
-tenemos que salir ya –le dijo Érica
-¿ya?
-luego soy yo la que tarda
-cojo unas galletas y nos vamos
Las primeras horas de la mañana se pasaron rápido. Empezaba acostumbrarse a la presencia de Sergio ,en cambio Javi lo soporta cada vez menos y solo con la ayuda de Nacho , Tasia conseguía evitar una pelea.
En el recreo esperó a que Cintia terminara su examen para poder ir a la cafetería.
-¿cómo te ha salido?
-mejor que el último ,aunque eso no es decir mucho, da igual lo que haga no logro aprobar mates
-Cintia que estas repitiendo ya es hora de que prestes algo de atención
-lo intento ,pero no me entero ¿podrías darme un par de clases esta tarde?
-vale , a las cinco me paso por tu casa
-gracias-y le dio un beso en la mejilla
Siguieron andando por el pasillo cuando vieron a Érica discutiendo con un niño junto a las taquillas
-Oscar ¿desde cuando los cerdos vuelan?-le preguntó ella
-los cerdos no vuelan-le contesto como si fuera algo obvio y ella no se hubiera dado cuenta
-entonces que haces hablando conmigo
-venga rubia ,¿cómo me vas a decir a mi que no?
-pues usando las letras “n” y “o” juntas
Oscar se acercó más y Érica puso una sonrisa dulce y le acarició la mejilla.
-que pena que alguien tan guapo sea tan tonto
-ey ¿cómo que tonto?
Ella soltó un suspiro
-venga deja de hacerte la dura –siguió el chico ignorando su anterior comentario
-explícame que parte del no , es la que no entiendes
-la parte en que la dices tu
Tasia miraba la escena divertida aunque bastante confundida ,hasta donde ella sabía a su hermana le gustaba Oscar ¿Por qué le decía ahora que no?
-¡Érica!
Esta se giró y ando hacía ellas
-hola ¿Qué pasa? – le dijo sonriente
-¿Qué a pasado con Oscar? Yo creía que te gustaba
-me gustaba ,ya no
-¿Por qué?
-me estoy reservando para otro
-¿otro?
-sí y estoy dispuesta a conseguirlo por eso no puedo perder el tiempo con niñato
-¿niñatos?-parecía un disco rayado nada más que repitiendo la última palabra, pero es que la notica le había venido sin previo aviso-ese tenía tu edad ¿Quién es tu nuevo objetivo?¿lo conozco?
-sí , pero aun no te diré quien es- se giró hacía un grupo de niñas que la llamaban y se fue
-tu hermana es una caja de sorpresa-dijo Cintia que había escuchado toda la conversación pero prefirió no comentar nada
-desde luego, tengo curiosidad por saber quien es el nuevo chico que le gusta
-vete tu a saber
-si a mi hermana se le ha metido entre ceja y ceja conseguirlo , lo tendrá , siempre consigue lo que quiere.
Tasia estaba tan concentrada pensando en el enamorado de su hermana que no se dio cuenta como Cintia empezaba a ponerse pálida, tampoco se percató de que se llevaba una mano a la frente y cerraba los ojos con fuerza , ni vio cuando se apoyaba en la taquilla y empezaba a resbalar hasta el suelo.
-¡Cintia! ¿Qué te pasa?
-no lo se-abrió los mientras respiraba agitadamente
-voy a pedir ayuda
-no, no me dejes , no se que me..- no terminó la frase porque comenzó a gritar. Una mancha de sangre surgió del costado izquierdo de Cintia. Tasia le levantó la camiseta y vi la herida de un puñal recién hecha.
-¿Cómo te has hecho esto?
-no …no lo se…¿Qué me esta pasando?-dijo entre sollozos.
Volvió a gritar igual o más fuerte que antes y la sangre empezó a salir de su hombro. Miró y la herida era exactamente la misma que la del costado.
Tasia se puso muy nerviosa oyendo los gritos de su amiga. La sangre seguía corriendo por su ropa y ahora por el suelo del pasillo. Nadie oía los gritos, tenía que buscar ayuda pero temía dejarla sola y no podría explicar como le ocurrió.
Se quitó la camiseta e intento detener la hemorragia. Sus manos estaban llenas de sangre y el pitillo antes blancos ahora tenían manchas por todos sitios .Sacó el móvil y marco el número de su casa. Su abuela podría ayudarla, mientras tanto solo podía quedarse a su lado y rezar.
